Ayer nos levantamos a una hora más normal (09.30 - 10.00), ¡por fin! nos tomamos un descanso con las tareas de decoración del basement y dedicamos la mañana a leer el capítulo del manual de socorrismo sobre los accidentes que afectan a la cabeza, el cuello y la espalda. Además vivimos en directo, a través del canal de la NASA, el lanzamiento del último shuttle al espacio, el cual tuvo que ser retrasado debido a una tormenta que amenazaba con dañar su estructura. Una vez que nos aseguramos de que el despegue se había completado con éxito y que ninguna de las pistas de aterrizaje de emergencia que estaban preparadas por todo el mundo (una de las principales en Zaragoza) tuvo que ser utilizada, nos fuimos a la piscina a practicar los rescates del día anterior para víctimas activas y pasivas.
La socorrista de la piscina estaba haciendo todo lo que supuestamente no se debe hacer: utilizar el móvil y no tener preparado y sujeto el equipo de rescate para estar preparado ante cualquier problema. Después de comer, feria de restos por si alguien está interesado, jugamos al Rummy, un juego muy interesante de estrategia y inteligencia.
La socorrista de la piscina estaba haciendo todo lo que supuestamente no se debe hacer: utilizar el móvil y no tener preparado y sujeto el equipo de rescate para estar preparado ante cualquier problema. Después de comer, feria de restos por si alguien está interesado, jugamos al Rummy, un juego muy interesante de estrategia y inteligencia.
Una vez que llegamos al curso nos metimos rápidamente en una piscina poco profunda para practicar técnicas de rescate ante lesiones de cuello y espalda. Al principio nos pusimos por parejas para practicar como sujetar la cabeza y espalda para mantenerlas alineadas en el agua y dar la vuelta a una víctima que este flotando cabeza abajo (flip it like a hamburger). Después aprendimos cómo posicionar a la víctima en una camilla dentro del agua para minimizar los golpes bruscos; este procedimiento se realiza con la ayuda de un segundo socorrista: hay que atar a la víctima para evitar que se deslice y sujetar su cabeza con un dispositivo especial. Por último, se saca la camilla del agua con sumo cuidado para evitar lesiones graves.
Hay que añadir que Belén fue una pésima víctima porque se movía continuamente (cuando debería actuar como si estuviera inconsciente) debido a que, supuestamente, "galones de agua se le habían metido en los oídos," palabras textuales.
Cuando llegamos a casa cenamos unos filetes a la barbacoa y leimos ¡¡¡¡3!!!! capítulos del libro de socorrismo: reanimación pulmonar, reanimación cardio-pulmonar y primeros auxilios. Leimos hasta la 1 de la mañana, lo que fue exagerado teniendo en cuenta que hoy hemos tenido que levantarnos a las 07.30.
Bueno, a partir de aquí cojo yo (Belén) las riendas del blog: he de decir que el texto de hoy lo ha escrito mi recientemente contratada becaria Teresa, y ella no quería firmar pero veo necesario reconocer su trabajo ya que yo estaba por ahí duchándome y lavándome el pelo, cosa que me impedía escribir yo misma el review sobre el día de ayer.
Tiene más valor del que pensáis ya que ella no suele escribir for pleasure, so...
sigo flipando con lo de la cama elastica en medio del salon... :P
ResponderEliminarchamp, tú y todos; de hecho, yo voy todos los dias y sigo flipando ajaja
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