sábado, 23 de julio de 2011

twenty-third day - 22nd of july (Belén's day)

Ayer tampoco estaba Teresa al levantarnos, pues había dormido en la universidad, así que, después de desayunar yo me leí un nuevo capítulo del libro de la autoescuela y después intenté hacer pan. Reconozco que fue un fracaso: ¡fallé en el primer paso!

No sé cómo pudo pasar, porque hice todo lo que había que hacer: puse un poco de agua en un vaso, eché la levadura y removí hasta que estuvo disuelta; después eché una cucharada de azúcar y volví a remover. Dejé el vaso en la encimera, y cuando al rato volví para comprobar si había subido vi que la altura de la mezcla seguía siendo la misma, pero se había decantado en dos capas que no tenían muy buena pinta. 
Almu repitió el proceso en otro vaso, y esta vez sí que salió bien. Se ve que yo no estoy hecha para esto...

Después estuve jugando a la Play (y casi gano, pero no, tampoco); miré por internet a ver si me enteraba de algo más de lo de medicina (que no) y por fin la suerte me sonrió: vi al señor que reparte el correo pasar por la puerta, así que salí al porche y me senté en la mecedora. Cuando el hombre me vio, me saludó de una manera muy amigable: ¡al fin se resolvió el misterio de las cartas!

Luego comimos, e Inés me llamó por skype para resolver una duda existencial que al final no pudo resolver, a pesar de que yo le enseñé el sistema FIND.

Más tarde hicimos el pan, una espiga y un pan redondo, para cambiar. Al rato, vinieron Teresa y su madre nos estuvieron contando todo lo que habían hecho y nos repartieron una ingente cantidad de merchandising del Georgia Tech. 

Por la noche vino Héctor, cenamos un poco tarde y después de ver alguna que otra serie extraña de Disney Channel, nos fuimos a dormir.

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