jueves, 7 de julio de 2011

seventh day - 6th of july

Ayer por la mañana estuvimos pintando el basement. Acabamos la primera capa de todos los estados y jugamos al ping pong. También vimos el capítulo del domingo pasado de Doctor Mateo y poco más, fue una mañana tranquila.

Después de comer vimos "Cars", porque para ver la segunda en el cine... primero tenía que ver la primera, así que eso hicimos! Después, como en el curso de Lifeguard nos habían mandado leer tres capítulos del manual, estuvimos hojeándolo un poco, pero en realidad sólo leí un par de páginas y luego estuvimos hablando con Cat por skype.

Como era una hora apropiada para merendar nos fuimos a un sitio llamado Menchie's, que para los que me hayáis oído hablar de ello era parecido a Yogurtland; para los que no, os diré que es un lugar similar al llaollao... y si seguís sin saber de qué hablo... tenéis un problema. 
Venga, no, que os lo explico: se trata de un sitio en el que venden frozen yogurt (yogur helado) de distintos sabores y le puedes añadir todas las frutas, galletas, gominolas y siropes que quieras. 

Cuando volvimos estuve escribiendo en el porche, meciéndome en el sillón blanco en el otro blog (http://historiasdeuncafeamediatarde.blogspot.com) que de paso os invito a todos a leerlo ;)

Antes de cenar, Enrique tenía que ir a dar de comer al gato de los vecinos, que se han ido de vacaciones, y yo le acompañé. Creo que ha sido una de las mejores decisiones que he tomado en la vida: por increíble que parezca, esa gente tiene una cama elástica gigante en el salón de su casa y nosotros permiso total para utilizarla. ¿Sabéis cuánto tiempo hacía que no saltaba en una cama elástica? Y lo más importante: ¿Os hacéis una mínima idea de la ilusión que me hacía saltar y lo bien que me lo pasé?
Fue increíble.

Después de esa gran aportación de adrenalina a mi cerebro y resto de mi sistema nervioso central y periférico hicimos algo mucho menos exciting pero realmente necesario: cenar.

Y después de cenar... ¿qué mejor después de un largo día que ponerse el bañador y bajarse al hot tub? Con ganas de sellar un negocio nos estuvimos bañando, y luego nos quedamos Enrique y yo (y bueno, Teresa nos seguía espiritualmente tumbada en el exterior) hasta las 2 de la mañana. 
Ha sido un gran día, desde luego!

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