jueves, 11 de agosto de 2011

forty-second day - 10th of august

Ayer nos levantamos, bastante pronto, he de decir, y después de desayunar me estuve haciendo fotos con las cosas grandes de la casa: los cereales, la leche, el yogur, el queso parmesano, la harina...

Después de eso nos duchamos y nos fuimos a un supermercado que se llama Target donde yo me quería comprar una bandera (que me compré) y luego fuimos al mall. Después de several purchases volvimos a casa, y yo terminé (por fin) de hacer la maleta. 

Bajamos al basement, firmamos el mapa y nos hicimos fotos. Después comimos y nos despedimos de la casa; nos montamos en el coche y nos fuimos al aeropuerto. Saludamos al Georgia Tech durante unos minutos y después, cuando llegamos al aeropuerto y nos colamos utilizando la SkyMiles de Héctor, llegó el momento de la despedida.

It was so sad, but I can tell that I really had a great time there in America, and for sure guys, for sure that I'll come back. Even though if the wireless connection in Georgia Tech doesn't allow skype. I'm sure it does, though.

GOODBYE AMERICA!!

forty-first day - 9th of august

El día 9, nos levantamos, desayunamos y estuvimos leyendo un poco en la habitación. Después nos montamos en el coche hacia una plantación (sé que suena a droga, a mí la primera, pero era de arroz, dicen), que se llamaba Magnolia.

La plantación de Magnolia era muy famosa en Carolina del Sur, y vimos la casa que había allí que pertenecía a las familias que habían habitado los terrenos esos, y luego vimos el jardín que rodeaba la casa, que tenía un montón de lagos y un montón de bichos, añado. 
Hacía un calor espectacular, de los días esos en los que no se puede ni salir a la calle, pues eso. Vimos una película que nos explicaba los orígenes de la plantación, lo esclavos que había antes...

A ritmo de Harry Potter nos montamos en el coche y ¡lo nunca visto! Comimos en un drive-thru del McDonald's, que fue bastante un show, por otra parte. 

Volviendo a casa nos terminamos el libro de Harry Potter, así que pusimos música y nos estuvimos riendo mucho. En casa empezamos a hacer la maleta, yo me acabé el libro de "No te daré mi voto", el cual os recomiendo a todos, indignados y no indignados. Vimos algunos vídeos de esos de cámara oculta y cenamos una barbacoa que nos hizo reírnos muchísimo, porque además yo puse la broma de Anda Ya en el arzobispado jajaja.

Last night in America.

fortieth day - 8th of august

Bueno, que ya haya llegado a España no quiere decir que no vaya a acabar el viaje, así que aquí me dispongo a contar todo lo que nos ha acontecido en los últimos días.

El 8 de agosto, después de levantarnos, desayunar y comprobar que nos habían picado más bichos de los que probablemente vea durante el resto de mi vida, nos fuimos andando hacia Liberty Square, una plaza en la que había algunas quotes de personajes famosos (Albert Einstein, Benjamin Franklin...) sobre la libertad, y también había un museo basado en el esclavismo que había en Carolina del Sur antes, y cómo hubo esa rebelión que acabó en la Guerra Civil. 

Desde allí cogimos un barco que nos llevó hasta Fort Sumter, un fuerte donde empezó la Guerra Civil en 1861, y que estaba en medio de la bahía. Allí lo estuvimos viendo, pasando un calor impresionante y nos refugiamos en el museo, en el que había un aire acondicionado estupendo.

Volvimos al hotel tras pasar por la farmacia para comprarme cosas de esas para mi corte del pie, nos pusimos el bañador y nos fuimos a una playa que se llama Folly Beach,
Allí comimos en el Folly Beach Crab Shack, donde la camarera nos aseguró que no tenían "nada tan fancy como un café expresso" (por favor, si lo tienen hasta en el peor bar español). 

Después, muertos de calor nos fuimos a bañar, hoping que el agua estuviera algo fresca, pero después de salvar a un pez en el pier nos metimos en el agua y parecía una sopita calentita, y además había muchas corrientes. Hasta que se me ocurrió mirar a la orilla y vi que había bandera roja, que no era así siempre. Eso me tranquilizó.

Por último nos llenamos de arena, tanto que yo creo que sigo teniendo, y mi mochila también (eso no es que lo crea, es que lo veo, y no puedo echarla), así que nos duchamos y volvimos rápido para ducharnos en el hotel y lavarnos el pelo de manera compulsiva. ¡Qué asco!

Cenamos en un restaurante que se llamaba Pane e Vino, y para acabar el día conté 31 picaduras sobre mí. Genial.

Bzzzzz. Pinch!. 

32.

lunes, 8 de agosto de 2011

thirty-ninth day - 7th of august

Ayer nos levantamos prontísimo, terminamos de hacer la maleta y nos fuimos a misa, después de desayunar. He de decir, que una misa bastante concurrida, teniendo en cuenta la intempestiva hora (era a las 9, que me parece una hora bastante intempestiva).

Al salir nos metimos en el coche, y como no nos querían poner Harry Potter empezamos a versionar todo tipo de canciones para que nos lo pusieran. Destaco el "I just had Potter, and it felt so good", a lo que Héctor nos preguntó que si era el himno de Estados Unidos... Hemos perdido el rumbo.

Pero bueno, que al final nos lo pusieron (así que nos callamos) y pusimos rumbo (por fin encontrado) a Charleston, South Carolina. En el camino nos paramos a comer en un Chili's (al que yo me oponía totalmente) y por fin la suerte me sonrió y había que esperar 30 minutos para comer, 30 minutos que no teníamos, así que nos montamos en el coche otra vez y fuimos al Burger King, que evidentemente no es lo que más ilusión me hace, pero desde luego mejor que el Chili's...

En Charleston estuvimos un poco en la habitación, porque las pocas (que me parecían muchas pero a la vista de hoy eran pocas) picaduras de mosquito que tenía me estaban picando to death. Después tuvimos la brillante idea de visitar la ciudad, a las 6 de la tarde, que hacía unos 40º C y encima con humedad... horrible, he de decir. Pero bueno, el caso es que vimos las casas de los ricos esclavistas de aquí, la desembocadura de los dos ríos que hay (y ahí nos picaron bastantes bichos), Battery Park... 

Nos compramos un helado y fuimos a una fuente en la que la gente se bañaba (a mí no me dejaron bañarme, pero amablemente un niño salpicó de una manera tan exagerada que como si me hubiera bañado), y después fuimos a cenar a una especie de pub que se llamaba The Griffon y donde era tradición pintar un billete de $1 y graparlo a la pared. Hicimos lo propio. Luego ya volvimos a casa (hotel) y a dormir mientras nos picaban los bichos. Qué alegría.

domingo, 7 de agosto de 2011

thirty-eighth day - 6th of august

Ayer, después de levantarnos y desayunar nos preparamos como si de regatistas profesionales se tratara, y salimos hacia el norte del río Chattahoochee.

Antes, hicimos una parada técnica en el supermercado y la gasolinera para ser unos auténticos excursionistas, y proseguimos nuestro camino escuchando a mi querido Harry Potter.

Cuando llegamos al sitio en cuestión se nos presentaron dos opciones: en primer lugar hacer kayaking individual por aguas bravas que hasta te ponían casco y todo, y en segundo lugar hacer canoeing doble por aguas tranquilas: ¿qué cogimos? Canoas. ¡Damn!

El caso es que las canoas estas eran completamente inestables y he de decir que Teresa y yo conseguimos llegar al final sin volcar ni una sola vez, cosa que todos los demás hicieron. Fuimos ahí bajando el río (una niña nos preguntó: "Hey! Where are you going?" a lo que nosotras le respondimos: "We don't know! Down the river, we guess!"), y nos encontramos con todo tipo de peligros, como apacibles tortugas, asquerosas arañas, niños en el agua, lagartos que se caían al agua y salían corriendo... 

En un momento nos paramos a comer en un campo aparentemente privado al que nos invitaron amablemente una gente que había allí (y que tampoco era suyo...). Estábamos tan tranquilamente comiendo todos, cuando de repente Héctor dijo: "¡Que se nos va la canoa!" Todos pensamos que era una broma hasta que empezó a correr, y es que resulta que no habían sujetado bien una canoa y se estaba yendo río abajo, así que tuvimos que montarnos rápidamente en otra, con media Chips Ahoy aún en la boca para rescatarla. Una odisea.

Cuando llegamos al "major bridge", que era el puente donde teníamos que esperar a los que venían a recogernos nos estuvimos bañando, y era muy divertido porque como íbamos con el chaleco salvavidas flotábamos y lo único que teníamos que hacer era mover los pies para que equilibrado con la corriente no nos moviéramos de sitio. 

Una vez que nos trajeron, nos cambiamos de ropa al borde del heat stroke y vimos que empezaba a llover nos montamos en el coche y vimos un pueblo que se llama Helen y que es de estilo alemán... todavía no sé bien la historia, pero ya me enteraré.

Pero bueno, que llegamos a casa, cubrimos la necesidad básica de ducharnos y lavarnos el pelo, porque después de bañarnos en ese río yo lo que tenía era ansiedad por llegar a la ducha, estuve escribiendo el blog y leyendo un poco y nos fuimos a cenar a un restaurante italiano que se llama Luciano's y al que llegamos a las 21.30 y estaba lleno, y a los cinco minutos sólo quedábamos nosotros. 

Por último, de vuelta en casa hicimos la maleta y estuvimos hangauteando con Enrique, porque yo le había echado la bronca por no venir a hangautear, así que estuvimos ahí hasta que Teresa nos echó porque se quería dormir (bueno, a mí no me echó porque también era mi habitación, pero... estuvo a punto).

sábado, 6 de agosto de 2011

Thirty-seventh day - 5th of august

Ayer fue un día rarísimo. Como conté, estuvimos toda la noche en el coche, y sin dormir, así que cuando llegamos a casa a las 8 de la mañana hinché mi colchón hinchable y me puse a dormir ¡hasta las 2 de la tarde! ¡Lo nunca visto!

Después, cuando todos estuvimos levantados, comimos, y después de pasar todas las fotos al ordenador nos fuimos a la Atlanta Swim Academy para recoger (¡por fin!) nuestro título de lifeguards (que a ver si me lo convalidan en España) y se lo enseñamos a mis padres y eso.

Al volver, nos pusimos el bañador y nos estuvimos haciendo fotos de lifeguards, flipándonos un poco ahí corriendo por el jardín y recibiendo las picaduras de millones de bichos asquerosos.

Por último, mientras me ponía al día con los blogs y todo eso, los adultos más adultos que yo buscaban algo que hacer en el día de hoy, y cuando lo encontraron (trrrrrrrrrr) cenamos y después estuvimos hangin'out for a while porque como nos habíamos levantado a las 2 de la tarde se nos había ido el sueño.

Ha quedado muy corto, pero es que esa fue la realidad, fue un día corto debido a la malísima idea de perder un día en la carretera. Ahí lo dejo.

viernes, 5 de agosto de 2011

Amish day.

nuestra casa en chicago: penthouse en los pisos 55 y 56



Amish land


Thirty-sixth day - 4th of august

Ayer fue un día curioso. Lo primero que hice en el día fue ver amanecer en el lago Michigan. ¿Por qué? Porque estábamos durmiendo sin persianas y en Chicago amanece muy pronto, así que ahí lo vi, bien bonito, por cierto.

Luego desayunamos, recogimos toda la casa bajo la amenaza de pagar los 650€ de la fianza y nos despedimos de ella (yo tras sufrir un traumatismo craneoencefálico que me hizo pensar lento durante 3 horas). Después nos metimos en el coche y empezamos a escuchar Harry Potter: libro 4.

Después de mucho rato en la carretera llegamos a Elkhart, un pueblo del norte de Indiana donde estaba el Visitor Center del Amish country. ¿Sabéis quiénes son los Amish?

Los Amish son una gente que, en concreto estos llegaron de Países Bajos a esta zona en 1841. Tienen unas profundas convicciones religiosas que les prohíben utilizar cualquier tipo de tecnología, con lo cual no tienen coche, sino una carreta de caballos; visten raro (con sombrero, camisa y pantalón largo los hombres y las mujeres con un gorro blanco, un vestido de color y un delantal blanco); y sólo con ver a los hombres ya sabías si estaban casados o solteros (si tenían barba estaban casados y si no tenían o tenían una cortita era que no). También aprendimos que las iglesias no tienen bancos y que se lo lleva cada familia de casa si lo quiere, que algunos herejes tienen móvil  porque es wireless y lo que no les gustan son los cables y que si les haces una foto les robas el alma. (He de decir que nosotros desalmamos a algunos...)

Así que en el Visitor Center nos dieron un CD gratuito que hacía una ruta por diferentes pueblos que se llamaba Heritage Driving Trail. Pasamos por Middlebury, Shipsewana, Goshen, Nappanee... y comimos en un sitio que se llamaba Essenhaus y donde nos dieron una comida family-style: todos lo mismo. De postre comimos una típica pie (fonéticamente paaaaaaaaaai) y yo me la pedí de custard, y estaba muy buena. Después de ver una reunión de gente que había llevado sus coches históricos nos metimos en el coche de nuevo y continuamos viendo los pueblos de Amish people (incluso vimos un Monster Truck, pero no era de Amish), y después de ver a un Amish guapo en una gasolinera (¿qué hacía allí?) seguimos en el coche durante horas y horas, escuchando Harry Potter. 

Todo el mundo estaba dormido (el conductor evidentemente no), pero Enrique y yo, que estábamos despiertos, vimos que a esas horas... ya no íbamos a cenar, así que cogimos una bolsa de patatas del maletero y empezamos a abrirla, silenciosamente, pero fallamos, todo el mundo se despertó y se comieron nuestras patatas: Damn! 

Milagrosamente, y más ackwardly que en mi vida, y ahora que lo pienso lentamente me parece increíble que yo fuese capaz de comer algo ahí, paramos a la una y media de la mañana en un Waffle House de mala muerte.

A continuación nos metimos en el coche de nuevo y ¡hala! ¡Hasta casa! Es que vamos, no me parece ni medio normal que hiciéramos 1000 millas en una noche, sin dormir, cogiendo posturas raras de mala muerte también, hasta que llegamos a casa a las 8 de la mañana: ilegal.

Chicago - Third day

En la Smart House


en la lego store



En hershey's, con la tableta de chocolate más grande del mundo



Thirty-fifth day - 3rd of august

Debido a circunstancias que más tarde relataré, no he podido escribir el blog hasta ahora, así que ahora procederé a relatar los acontecimientos, que afortunadamente no se me han olvidado.

Antes de ayer nos levantamos y desayunamos contemplando el skyline de Chicago (como siempre) y después nos fuimos al museo de Science and Industry: ¡qué guay!

Primero vimos una exposición que se llamaba Body Worlds & the Cycle of Life, y que molaba muchísimo, aunque a todo el mundo le dio mucho asco. Había cuerpos (bien conservados) y te ponía la explicación al lado y también había articulaciones y cerebros y eso, que aunque así puesto pueda parecer desagradable estaba muy bien montado. Además me dieron una pegatina que ponía "I'm a scientist too" por ser tan entusiasta, y al salir contesté a una pregunta y me dieron otra pegatina que ponía "Science Rock Star". 

Después vimos una Smart House, que era una casa inteligente con desarrollo sostenible, que molaba bastante también y además la señora nos daba una pegatina cada vez que acertábamos una pregunta que nos hacía, así que guay. Luego vimos una exposición del espacio, otra de energía nuclear y luego comimos en la cafetería con más frío que otra cosa. 
Luego vimos una exposición de genética en la que si habías tenido biología de 2º de Bach. ya te lo sabías todo (y lo peor es que hasta conocía a los señores que salían hablando en el vídeo: ¡Eh, mirad!¡Ese es Craig Venter!) y luego nos volvimos. 

Estuvimos por la zona de la torre Hancock, viendo las tiendas, y estuvimos en la tienda Hershey's que es una marca de chocolate en la que Teresa se indignó porque sólo tenían milk chocolate. Luego no me dejaron entrar en la tienda de The North Face, así que entramos en una especie de centro comercial que tenía una tienda de Lego que molaba  x + \infty = \infty \,\! (infinito) porque había muchas cosas de Harry Potter, piezas guays y unas cosas que si hubiéramos estado en España me lo habría comprado for sure: una especie de maquetas de Lego que verdaderamente eran geniales (a pesar de costar $150, algo totalmente irrelevante, ¿no?). Después fuimos a Abercrombie y a Hollister, para que mi familia lo viese, y dijeran: ¡qué guay! (Lo dijeron, pero con menos entusiasmo que yo). 

Luego volvimos a casa, nos cambiamos y fuimos a cenar a un sitio de jazz que se llamaba Andy's, y en el que nos tuvimos que ir pronto porque éramos menores de 21, así que nos fuimos a casa y vimos fireworks que por primera vez en mi vida estaban a una altura más baja que yo: increíble. Luego estuvimos hablando un rato y nos fuimos a dormir, que no sabíamos lo que nos esperaba al día siguiente.

miércoles, 3 de agosto de 2011

Chicago - Second day

 en el skydeck de la torre Willis


la tormenta acecha a chicago at dusk


yo bañándome en el lago



Thirty-fourth day - 2nd of august

Ayer nos levantamos y con la fresca (es un decir) fuimos andando long time hasta llegar a la Willis Tower, que es la antigua torre Sears, la torre más alta de Norte América. Vimos una película que nos hablaba de los datos de la torre: mide lo mismo que 283 Obamas y que 262 Michael Jordans, tiene suficiente cable telefónico como para dar la vuelta a América 15 veces y la planta original es un modelo de 9 cigarros colocados a diferentes alturas.

Después de esta demostración de información subimos al piso 103, donde estaba el observatorio. Yo cogí un audioguía, así que un señor y una señora con voz metálica me explicaron las vistas desde los cuatro lados de la torre. Vi una cárcel triangular en el medio de la ciudad, una empresa que había pintado todo su rascacielos de rojo para que destacara entre los demás rascacielos de la ciudad, el hospital donde tomaron escenas de la serie ER (Urgencias) y el edificio más alto del mundo conocido únicamente por la dirección de la calle (además de por sus innumerables motes: "Bart Simpson", "The wedding cake"...).
Lo mejor es que en el lado oeste de la torre hay unos salientes de cristal en los que puedes andar teniendo el vacío bajo tus pies, a 442 metros de altura, y molaba bastante. 

Después de hacernos fotos aquí y allá se nos ocurrió ir a comer al Navy Pier, que estaba presumiblemente cerca: ¡ja! Estuvimos horas y horas andando en el calor más absoluto, que casi nos morimos, y llegamos finalmente a comer a un restaurante que se llamaba Margarita Ville, y nos tocó una camarera que se llamaba Jenny y que me hubiera hecho algo de gracia si hubiera tenido un porcentaje ligeramente más alto de agua en el cuerpo: ¡qué tía más pesada! Luego heladito en el Ben&Jerry's, y de nuevo volvimos a caminar hasta casa, near exhaustion también. Es imposible que ese calor sea legal.

En casa descansamos un poco, y luego nos pusimos el bañador y nos fuimos en coche a la playa (playa del lago, sí) y nos bañamos. Agua más fría... no la he visto. ¡Casi nos morimos! Pero bueno, luego pasó lo de siempre, dejamos de sentir las extremidades y no se estaba demasiado mal, así que estuvimos ahí vacilando un rato y haciendo de socorristas (de hecho le tuvimos que hacer el walking assist a Almu, que estaba al borde de la hipotermia), y como empezaban a caer algunos rayos por el horizonte nos salimos del agua. Nos estuvimos haciendo fotos y cuando llegamos al coche, Héctor se dio cuenta de que no tenía el móvil, así que fuimos corriendo hasta la playa, y después de buscar por ahí (sin éxito) y ver el rayo más monumental de mi vida, volvimos al coche. ¡Menos mal que el móvil estaba en casa!

Al llegar a casa, la tormenta se había consolidado, así que apagamos todas las luces (incluso cenamos a oscuras) con la única esperanza de que cayera un rayo en la torre Hancock (que no cayó, peor vimos toda la tormenta, super guay).

Finalmente nos fuimos a dormir, después de más de tres horas cayendo rayos, viendo cómo los relámpagos iluminaban nuestra casa y oyendo de cuando en cuando un trueno, la tempestad dio paso a la calma. Al fin.

martes, 2 de agosto de 2011

Chicago - First day

Yo, bañándome en Crown Fountain


Bajo las faldas de Marylin


People in "The Bean"


En la terraza del museo (¡Teresa ha perdido el zapato!)

Thirty-third day - 1st of august

Ayer, primer día de agosto, nos despertamos pronto, porque al piso 56 llega antes el sol. ¡Qué alegría!
Desayunamos y nos fuimos andando por Michigan Ave. viendo el río (Chicago river, qué original) y todos los edificios que molan muchísimo, así que hicimos muchísimas fotos.

Después fuimos a Millenium park, que es un parque céntrico donde está una escultura diseñada por el arquitecto Anish Kapoor, que se llama "The Bean", y que como su propio nombre indica es una especie de judía gigante hecha de espejo en la que estuvimos long time haciéndonos fotos que molaban un montón. En Millenium park había además el centro cultural Jay Pritzker (un arquitecto) y un auditorio parecido al Guggenheim diseñado también por Frank Gehry (evidentemente, hablo del arquitecto del Guggenheim).

Luego descubrimos una de las mejores cosas que ha inventado la humanidad: Crown Fountain. Hacía un calor de impresión, y cuál fue mi sorpresa al descubrir que había una fuente pública en la que se podía bañar la gente. A continuación íbamos a ir a un museo, pero... hacía tanto calor... que sí, pasé por debajo de la cascada. ¡Qué felicidad!

Según lo previsto, después fuimos al Art Institute of Chicago. Al principio vimos unas salas de pintores impresionistas que estaban super bien, y como además cogimos el audioguía, pues nos lo iba explicando y tan ricamente. Después comimos en la cafetería del museo, y luego estuvimos viendo las salas más raras ever. Primero vimos unas de pintores del siglo XX (Picasso, Dalí, Miró, Braque...) que estaban, en su mayoría, medio bien. Pero luego... luego fuimos a unas salas de pintura mega contemporánea, de esa que había unas composición que constaba de cinco lienzos en blanco, otra que tenía medio lienzo amarillo y medio negro... En fin, y eso que no describo otras "maravillas" que me dejaron loca. Por último subimos a la terraza, nos hicimos algunas fotos y nos fuimos para abajo.

Fuimos a ver el lakefront, vimos una fiesta en un barco en el que había un número excesivo de gente (entre los que incluyo a dos viejos que todavía no sé qué pintaban allí) y nos volvimos a casa. Nuestra casa, como ya dije ayer, tiene en la planta 9 todas las facilities, así que nos bajamos a la piscina. After that, y dado que yo soy mayor de 18 y estoy autorizada a utilizar el spa, pues allí estuve, aunque me bañé en un jacuzzi que tenía un agua tan caliente que me mareé al salir y todo.

Tranquilamente, nos duchamos, cenamos y estuvimos por aquí hangin' out un rato. Después de que yo bajara las "persianas" de nuestra habitación (wowwwww!!), nos fuimos a dormir.

lunes, 1 de agosto de 2011

Pizzeria Uno's


Thirty-second day - 31st of july

Ayer nos levantamos pronto y desayunamos en el hotel, un desayuno ligerito: dos tostadas, un bagel con queso, huevo revuelto, un cuarto de gofre y un yogur. Después de ese desayuno tan completo, nos metimos en el coche, rumbo a Chicago. ¡Qué de horas estuvimos allí! (En el coche, digo). Casi acabamos de escuchar el libro de Harry Potter, y eso que el señor lee lentísimo. Pasamos por cuatro estados: salimos desde Tennessee, luego a Kentucky, después a Indiana y por último a Illinois.

Comimos en un restaurante de esos de la carretera, que se llamaba Bob Evans, pero que estaba bien, ¡no era un sitio de mala muerte! y además fueron muy amables: se les había olvidado traer un batido y nos lo regalaron; se me olvidaron las gafas de sol en la mesa y la señora vino a la puerta a traérmelas (menos mal) y por último nos dieron a los "niños" unas pinturas y unos papeles para colorear y me quedó precioso el dibujo jajaja.
Luego fuimos al drive-thru del Starbucks, y pusimos rumbo a Chicago. ¡Menudo atasco que había para entrar! Vimos el skyline, y después de ver coches y coches llegamos a nuestra casa. ¡Qué vistas! Lo único es que no nos dio tiempo a disfrutar mucho de ellas porque nos fuimos rápidamente a misa. 

En misa, nada, lo típico de todas las misas, ¿no? El cura de aquí también hizo algún chiste que la parroquia rió y al final le homenajeamos con una gran ovación, ya que era su última performance en la iglesia. Vamos, que se iba. 
Pero lo más increíble de la misa, lo más fuerte y lo que más nos sorprendió a todos fue que por primera vez en la historia de Estados Unidos, ha hecho más calor dentro de un edificio que fuera. No es que no hubiera aire acondicionado (que no lo había) sino que ¡incluso nos tuvimos que abanicar! ¡Qué agobio!

Al volver, aparcamos en casa y nos fuimos a la pizzería Uno's, que es muy famosa y que la habíamos visto en el documental de Pizza Paradise. Allí hacen la pizza "chicago style" que consiste en una pizza poco convencional: hacen la pizza en un molde como de bizcocho o quiche, forran el molde con la masa y después ponen una capa de aproximadamente 3 cm de queso, tomate y bueno, en esencia, ¡lo que hayas pedido! Pedimos cuatro small pizzas para ocho, y sobró (alucinante), así que nos lo trajimos a casa en una box. 

Ahora pasaré a hablar de la casa: estamos en un penthouse en las plantas 55 y 56, y se ve todo el skyline de Chicago. Es increíble, tenemos una terraza enorme y unos ventanales alucinantes también. Además, bajamos a la planta 9, donde hay varios gimnasios, un spa, la piscina, una biblioteca, unas mesas de billar...

Pero bueno, el caso es que como estábamos muy cansados nos duchamos y nos fuimos a nuestra habitación, desde la que se ven todos los edificios guays y nos fuimos a dormir.