martes, 5 de julio de 2011

fifth day - 4th of july

God bless America, land of the free, home of the brave.

Como todos sabréis (y si no lo sabéis todavía ya os lo digo yo) ayer fue el día de la Independencia en Estados Unidos. El día se presentaba festivo, incluso desde por la mañana.

Como ya viene siendo costumbre por aquí, nos levantamos pronto. Nos montamos en el coche y viendo "Shrek: Forever after" llegamos al norte de Georgia, y alquilamos unos kayaks. Nos montamos en una especie de maltrecho School Bus y un hombre con un divertido acento (hey, that youn' man grab that handle ou' there) nos llevó hasta el norte norte de Georgia, o en mi opinión, ya Tennessee!

Nos montamos en los kayaks, down the Toccoa river y nos lo pasamos genial. Nosotras nos quedamos atrapadas en unas cuantas ocasiones, pero fue muy divertido! De repente, según estábamos remando, el agua empezó a hacer cosas raras. Hacía mucho calor, y yo veía cómo unas gotas que salían del agua hacia arriba. Ante este fenómeno, en apariencia inexplicable, dejamos de remar. ¿Qué estaba pasando?

Llegados a este punto todos estaréis pensando que tenemos un problema, que estábamos sumidos en la profundidad de las drogas o que los alienígenas habían tomado el país. 
No andáis del todo descaminados: la verdad de la vida era que estaba lloviendo. Pero estaba lloviendo de una manera brutal, parecía como si el monzón tropical hubiera llegado a esta parte del mundo y estuviera descargando toda su furia sobre nosotros. (Qué literario!)
Parece gracioso que no nos diéramos cuenta, pero lo cierto es que no era tan evidente: hacía calor, sol y estábamos mojados, así que no terminábamos de notar que llovía. 

Entre saludos a familias que se mecían suavemente en el porche, gente haciendo tubing y rocas y palos, llegamos de nuevo a nuestro destino. 

Acto seguido nos montamos en el coche y vimos otra película: "Facing the giants" que estaba muy bien, y además vimos la gran tormenta que acechaba inminentemente a las celebraciones de por la noche.

Llegamos a Duluth, porque íbamos a cenar allí entre la gente y los fireworks, pero al llegar a la explanada vimos que no había nadie. Y cuando digo nadie, no me refiero a que hubiera poca gente, sino a que no había n-a-d-i-e.

Así que nos volvimos tristemente a casa, comimos de picnic y barbacoa en la terraza (aunque en medio de la cena tuvimos que entrar rápidamente a casa por la tormenta de rayos y truenos que se había desatado) y terminamos viendo los fireworks del Country Club of the South y los de nuestros propios vecinos, a la vez que veíamos "Toy Story 3".

Sí, ha sido todo un hecho que aparecerá en las crónicas del futuro: he visto tres películas en un día! Yo!!

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