Debido a circunstancias que más tarde relataré, no he podido escribir el blog hasta ahora, así que ahora procederé a relatar los acontecimientos, que afortunadamente no se me han olvidado.
Antes de ayer nos levantamos y desayunamos contemplando el skyline de Chicago (como siempre) y después nos fuimos al museo de Science and Industry: ¡qué guay!
Primero vimos una exposición que se llamaba Body Worlds & the Cycle of Life, y que molaba muchísimo, aunque a todo el mundo le dio mucho asco. Había cuerpos (bien conservados) y te ponía la explicación al lado y también había articulaciones y cerebros y eso, que aunque así puesto pueda parecer desagradable estaba muy bien montado. Además me dieron una pegatina que ponía "I'm a scientist too" por ser tan entusiasta, y al salir contesté a una pregunta y me dieron otra pegatina que ponía "Science Rock Star".
Después vimos una Smart House, que era una casa inteligente con desarrollo sostenible, que molaba bastante también y además la señora nos daba una pegatina cada vez que acertábamos una pregunta que nos hacía, así que guay. Luego vimos una exposición del espacio, otra de energía nuclear y luego comimos en la cafetería con más frío que otra cosa.
Luego vimos una exposición de genética en la que si habías tenido biología de 2º de Bach. ya te lo sabías todo (y lo peor es que hasta conocía a los señores que salían hablando en el vídeo: ¡Eh, mirad!¡Ese es Craig Venter!) y luego nos volvimos.
Estuvimos por la zona de la torre Hancock, viendo las tiendas, y estuvimos en la tienda Hershey's que es una marca de chocolate en la que Teresa se indignó porque sólo tenían milk chocolate. Luego no me dejaron entrar en la tienda de The North Face, así que entramos en una especie de centro comercial que tenía una tienda de Lego que molaba
(infinito) porque había muchas cosas de Harry Potter, piezas guays y unas cosas que si hubiéramos estado en España me lo habría comprado for sure: una especie de maquetas de Lego que verdaderamente eran geniales (a pesar de costar $150, algo totalmente irrelevante, ¿no?). Después fuimos a Abercrombie y a Hollister, para que mi familia lo viese, y dijeran: ¡qué guay! (Lo dijeron, pero con menos entusiasmo que yo).
Luego volvimos a casa, nos cambiamos y fuimos a cenar a un sitio de jazz que se llamaba Andy's, y en el que nos tuvimos que ir pronto porque éramos menores de 21, así que nos fuimos a casa y vimos fireworks que por primera vez en mi vida estaban a una altura más baja que yo: increíble. Luego estuvimos hablando un rato y nos fuimos a dormir, que no sabíamos lo que nos esperaba al día siguiente.
No hay comentarios:
Publicar un comentario